Certificado energético: Qué es, caducidad y multas
Qué es, caducidad y multas
El certificado energético es un documento oficial que indica el consumo de energía de una vivienda o local mediante una escala de letras de la A a la G. Es obligatorio para vender o alquilar la mayoría de inmuebles y debe ser emitido por un técnico competente. En él se detallan también recomendaciones de mejora para reducir el gasto energético y las emisiones. Su objetivo es proteger al consumidor, aportar transparencia al mercado inmobiliario y fomentar edificios más eficientes y sostenibles.
En España, la normativa básica se recoge en el Real Decreto 390/2021, que regula el procedimiento para la certificación de la eficiencia energética de los edificios. Este decreto establece cuándo es obligatorio el certificado, cómo debe registrarse en cada comunidad autónoma y qué información mínima debe incluir. Además, fija las responsabilidades de propietarios, promotores y técnicos certificadores, así como los controles e inspecciones que pueden realizar las administraciones competentes.

La caducidad del certificado energético suele ser de 10 años desde la fecha de registro, salvo excepciones que pueda fijar cada comunidad autónoma. Pasado ese plazo, el propietario debe renovarlo si quiere volver a vender o alquilar el inmueble o publicitarlo en portales inmobiliarios. También es recomendable actualizarlo cuando se realizan reformas importantes que mejoran el aislamiento, las instalaciones o las ventanas, ya que puede obtenerse una mejor calificación energética y hacer el inmueble más atractivo.
No disponer de certificado energético cuando es obligatorio puede conllevar multas económicas. Las sanciones se clasifican en leves, graves y muy graves, y pueden ir desde importes reducidos por irregularidades en la publicidad hasta cantidades más elevadas si se vende o alquila sin certificado o se falsean los datos. Las comunidades autónomas son las encargadas de inspeccionar y sancionar. Contar con un certificado correcto, registrado y vigente evita problemas legales y transmite confianza a compradores e inquilinos.
